San Lucas 3, 10-18
Con estas y otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo el Evangelio.
COMENTARIO
Hoy el Señor a través de su palabra nos transmite alegría, mucha alegría, San Pablo dice que, en la segunda lectura, "alegraos, que nada os preocupe" y repite la palabra "alegraos" dos veces, claro que si seguimos leyendo en el evangelio podemos pensar que es difícil sentirse alegres cuando nos piden que compartamos lo que tenemos y que nos conformemos con lo que Dios nos da.
En este evangelio quien habla es Juan el Bautista, a él acude unos publicanos que son personas que tenían mucho dinero y que trabajaban para Roma igual que los soldados que también van a ver a Juan porque se rumoreaba que era el Mesías. Ellos solo tienen curiosidad por saber y empiezan a preguntar, vosotros los niños sabéis mejor que nadie que es eso, sois muy curiosos, si os dijeran ahora salir a la plaza que hay alguien famoso del que todo el mundo habla seguro que iríais y le preguntaríais un montón de cosas sobre lo que hace, piensa, o le gusta.
Pues con Juan hicieron lo mismo, pero la respuesta de Juan quizás no les gustaba demasiado, quizás no les ponía alegres. Juan les decía que tenían que compartir lo que tenían y que tenían que conformarse con lo suyo sin desear tener más.
Nosotros tendemos siempre a querer acumular, ahora en tiempo en el que preparamos nuestras cartas para sus majestades ¿cuántas cosas escribimos en ellas? Seguro que muchas y la mayoría innecesarias.
Hoy nos quedamos con esta pregunta del evangelio "¿qué tenemos que hacer?", se lo vamos a preguntar al Señor en esta eucaristía, vamos a ver que tenemos que pedirle a los Reyes Magos, vuestros padres y familiares os pueden ayudar, pedid aquello que realmente queréis o que os haga falta, no contáis el número de juguetes que habéis escrito ni empecéis a decir cosas como: "yo me he pedido más que tú...." Dejad que el Señor os diga "que tenéis que hacer" y todo lo que hagáis hacedlo alegres, porque a nosotros los cristianos la alegría nos viene de saber que Jesús nos quiere.
Escribid esta semana la carta en familia, y antes de llevarla al cartero real poneos delante de un sagrario y contádsela a Jesús y rezad esta oración:
Señor Jesús, tú que como yo fuiste niño y los Reyes fueron a llevarte regalos, te pido me concedas todo lo que te he escrito y si algo no me fuera necesario dame la alegría de aceptarlo sin enfadarme y que tus majestades se lo lleven a los niños más necesitados.
Os dejo un villancico muy sencillo para que lo vayáis aprendiendo.
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